No era de obsidiana pero alcazaba a ver el infinito en esos ojos.
No era posible oponerse, mientras más intentas alejarte, más te atrae hacia sus labios.
No hay razón, la locura atiende al llamado del corazón y la conjunción de emociones dispara a la cabeza.
Ruego por que no sea solo un sueño.
Ruego por tener el privilegio de verte siempre sonreír.